El desarrollo de la sexualidad humana comienza con el contacto físico, cuando los bebés son sujetos y acariciados. Es necesario y natural que ocurra.
Es
necesario reconocer al niño como ser sexuado, en relación consigo
mismo y con otros, para que se construya una identidad sexual propia.
La sexualidad infantil es una de las puertas por la cual el niño
desarrolla su personalidad y sus relaciones con la afectividad.
